Homeless Lucky Day – Bobs200

Este cómic de los Simpson comienza con una Marge muy molesta porque es la 1 de la mañana y Homero sigue sin llegar a casa. No es la primera vez que sucede, él siempre se queda hasta altas horas de la noche en el bar de Moe y llega completamente borracho a casa. En ese instante suena el timbre y ella se imagina que se trata de Homero que no puede ni abrir la puerta de lo ebrio que está. Por eso se levanta de la cama cabreada y cuando abre se encuentra con su esposo que ni puede mantenerse de pie y Moe que lo lleva en brazos.

Ella le pregunta a Moe qué ha pasado y él le cuenta que Homero ha tomado demasiada cerveza y él solo quería asegurarse de que su amigo llegara a salvo a su casa. Ella se queja sobre cómo su esposo sigue derrochando el dinero en alcohol cuando tienen tantos problemas financieros. Moe le comenta que está al tanto de ello y que le gustaría poder ayudarlos de alguna manera.

Después de dejar a Homero en el sofá, Marge le pregunta a Moe cómo podría ayudar con la situación de su familia. Él le comenta que es voluntario en el centro de la misión, y que les ha prometido a los hombres rehabilitados que si se mantenían sobrios les llevaría un pequeño espectáculo. Marge no comprende qué tiene que ver eso con ella ni en qué podría ayudar a la situación de su familia.

Moe procede a explicarle que había contratado a una stripper para darles un show, pero la chica ha tenido un accidente y no podrá asistir. Ahora él debe conseguir una nueva para el día de mañana. Le comenta que aunque el pago original era de 1000 dólares, él podría pagárselo a ella por 2000 si está de acuerdo. Marge le dice que es una locura, y que es una mujer casada, no podría hacer algo así. Moe le asegura que aunque suene mal, ella no tendrá que hacer algo realmente inapropiado. Solo tendrá que quitarse la ropa y bailar un poco frente a los chicos.

Marge se mantiene firme en su decisión de no ceder, aunque internamente no deja de pensar que esos 2000 no le vendrían nada mal para ayudar a su familia un par de meses. Moe le dice que se lo piense bien, y que igualmente le enviará la dirección del lugar por si cambia de opinión.

Al día siguiente Marge le dice a Homero que debe dejar de beber tanto y conseguir una manera de pagar la hipoteca. Su esposo reacciona de la peor manera, diciéndole que ella es una egoísta al exigirle a él cuando ella no hace nada al respecto. Cierra la discusión diciéndole que se va al bar de Moe. Al final solo ayuda a acelerar la decisión de Marge, que ahora tendrá que resolver los problemas por su cuenta. Se prepara rápidamente y se va al lugar que le indicó Moe antes de que él consiga a alguien más.

Cuando llega al lugar, se siente inmensamente nerviosa por lo que está a punto de hacer. Pero como no tiene muchas otras opciones, decide que al final eso es lo mejor que puede hacer y será mejor acabarlo pronto. Está molesta con Homero por ser tan mal marido que la ha llevado a hacer eso, pero no le queda más que actuar. Por eso se baja del auto e ingresa al centro que le ha dicho Moe.

Al entrar al lugar se encuentra a Moe esperándola para decirle que ha tomado la mejor decisión para su familia. Ella le recalca que no tenía otra opción, y él la invita a pasar hasta una puerta al final del pasillo, donde la estaban esperando. Abre la puerta y un olor raro abruma sus sentidos, ella empieza a dudar un poco más sobre si ha tomado la mejor decisión.

Pero claro, realmente necesita salvar su casa así que solo le queda esperar que no hayan demasiados chicos para recibir su show. Moe le dice que vaya a cambiarse por la ropa que le ha dejado para el espectáculo, y cuando ella se da la vuelta él observa detenidamente su gran trasero. No le quedan dudas de que Marge dará un gran show de stripper con ese cuerpazo.

Marge se siente algo incómoda con lo revelador que es el traje, está casi desnuda y sabe que si Homero la viera así se enojaría mucho. Por lo mismo debe asegurarse de que su show proceda con mucha discreción y nadie le diga nada a su esposo.Entonces armándose de valor, finalmente se decide a entrar al salón donde la esperan aquellos hombres. Lo primero que percibe es que no huelen muy bien, después de todo son vagabundos.

Todos los hombres quedan encantados con la belleza y sensualidad de Marge, incluso Moe, que está disfrutando mucho ver que ella haya aceptado su propuesta. Ella le pregunta a su público si les gusta lo que ven, y por supuesto todos se emocionan dándole gran cantidad de cumplidos. Definitivamente jamás habían tenido frente a ellos a una mujer de la talla de Marge. Ella comienza a disfrutarlo, le sorprende darse cuenta que le gusta recibir tanta atención masculina.

Ninguno puede parar de observar su enorme y redondo trasero, que los invita a todos a querer devorarlo. Ella les pide que se calmen, ya que hay un poco de su atención para todos. Mientras tanto, Moe les dice que deben esperar su turno, ya que él la tiene ocupada acariciando su gran trasero y sus firmes pechos. Marge se muerde los labios, disfrutando más de lo que le gustaría admitir.

Ella les dice que tocarla no era parte de la oferta que había aceptado, pero Chester le dice que no todos los días ellos pueden ver eso, y por eso se emocionan.
Ninguno quiere dejar pasar la oportunidad de gozar de una mujer como Marge, así que no paran de manosearla. Ella le pide a Moe que por favor los detenga, ya que comienza a sentirse un poco incómoda con la situación.

Moe los detiene diciéndoles que si no se calman los echará a todos, ya que Marge debe escoger a uno de ellos para hacerle un show privado. Ella queda completamente impresionada, eso no había sido parte del trato que habían hecho, para nada se esperaba que las cosas transcurrieran así. En medio de su agobio, Moe presiona a Marge a que elija a alguno de los hombres qeu ansiosamente la esperan.

Ella no puede creer que esté haciendo eso, pero ya no puede retractarse. Así que decide escoger a Chester, el anciano con guantes. Ambos se van a una habitación a solas y ella le pregunta si comienzan ya. Por supuesto que el anciano está entusiasmado y desea que empieze rápidamente para disfrutarla al máximo. Marge le pide que se quita su chaqueta y la camisa para iniciar su show, pero Chester está con ganas de ser él quien domine, así que le ordena a que se siente en su regazo.

Él tiene una enorme erección, que ella inmediatamente siente. Chester le dice que huele tan bien que quiere lamerla entera, y luego sus manos recorren su cuerpo. Masajea suavemente sus pechos mientras lame sus orejas, Marge comienza a perder el control al sentir enorme excitación. Con solo sentir su erección ya se hace una idea de que la tiene mucho más grande que Homero, y se muere por comprobarlo.

Chester comienza a comerle las tetas mientras ella grita de placer, él las saborea sin terminar de saciarse con lo ricas que saben. Marge está tan empapada, que ya su coño está completamente listo para recibir toda la polla del anciano. Cuando finalmente la penetra, una ola de placer recorre todo su cuerpo. Ella lo cabalga enérgicamente sintiendo como su coño se abre en perfecta sintonía con su polla.

Muy lejos de allí, en casa de Marge, está Homero preguntándose dónde estará ella y qué estará haciendo. Concluye en que debe estar buscando una manera de solucionar su situación… Y aunque en parte tiene razón, ni se imagina cómo lo está logrando. Marge sigue follando con Chester hasta que finalmente lo hace correrse a mares dentro de su coño. Y es muy probable que lo repita, porque le ha encantado.

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